martes, 17 de julio de 2018

¿Dónde estoy?

Anoche me pasó la cosa mas extraña de mi vida, aunque no me asusté (mucho) y sigo trabajando eso de no darle demasiadas vueltas la verdad si fue una experiencia intensa.
Hace rato se lo conté a mi mamá y me sorprendió darme cuenta de la similitud con historias de viajes astrales y visiones que muchas veces se acompañan de insomnio y dificultad para respirar y que mi mamá me ha contado que le ocurren desde hace mucho tiempo. Me rectificó su historia y en efecto son situaciones muy parecidas, incluso pude darme cuenta de lo equivocado que estaba respecto a algunos detalles en las historias de mi mamá.
Durante el suceso  capté ideas, estoy seguro que no eran palabras, y eso hace difícil explicar lo siguiente: Había dos entidades presentes, que experimentaban emociones respecto a lo que me sucedía. Su actitud era expectante, completamente familiarizados permanecían en paz, no puedo describirlos físicamente, yo no veía nada, luces tenues, sombras de colores muy oscuros, lo único que realmente experimentaba era libertad, y desde aquellas entidades percibía que estaban ahí intentando averiguar si podría salir yo mismo de esa situación, entendí que si fracasaba me acercaría cada vez mas hacia ellos y tendríamos un encuentro, una presencia era femenina y otra masculina, no entiendo como puedo asignarle un género a algo tan intangible, yo no soy así, pero así lo sentí. La presencia femenina se percibía entusiasmada por el encuentro pero un tanto desilusionada, la presencia masculina se encontraba mas segura, tal vez un tanto molesta, pero parecía tener certeza de que no nos encontraríamos. En ese momento percibí que interactuaban y compartián opiniones sobre mi estado, daba la impresión de que algo faltaba, algo me faltaba, y no sabía que.
La presencia masculina advirtió mi entendimiento sobre su "conversación" y su seguridad aumento, la presencia femenina pareció mas tranquila y la presencia masculina me dirigió a tratar de descubrir que era eso que me faltaba.
Empece a sentirme mas libre y eso me atemorizó, no me dió miedo dejar todo atrás, pero un pensamiento se repitió mil veces "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar" "Voy a volver a empezar"  "No, no, no, no,  no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no" "¿Por qué?" "¿Por qué?" "¿Por qué?" "¿Por qué?" "¿Por qué?" "¿Por qué?" "¿Por qué?" "¿Por qué?" "¿Por qué?" "¿Por qué?" "¿Qué me falta?" "¿Qué?" "¿Qué?" "¿Qué?" "¿Qué?" "¿Qué?" "¿Qué?" "¿Qué?" "¿Qué?" Era como un eco.
¡RESPIRAR!
Desperté de un suspiro agudo y desesperado, estuve tosiendo algunos minutos, y mi taquicardia tardó unos 10 minutos en desaparecer, y muchos mas en irse la sensación de volver a dormir y dejar de respirar.
Y me quedé con una duda...